¿QUÉ TRASTORNO TIENE MI HIJO O HIJA? – (PREGUNTA VANA)

“la relación del hombre con el mundo es tan profunda que es un error tratar de separarlas. Si lo hacemos el hombre deja de ser hombre y el mundo deja de ser mundo”

Van der Berg-1955, p. 32

 

 

Sus padres se separaron, y la historia que él conoce a sus 7 años es que su papá lo abandonó, así que siente miedo de que suceda lo mismo con su mamá. Si esto sucede sería insoportable, es urgente para él hacer algo al respecto.

Para evitar ser abandonado nuevamente hace lo que mejor sabe hacer: jugar, saltar, correr, gritar, todo de una forma en extremo activa, de tal forma de asegurarse que su mamá sepa que él la ama y que asi no lo abandonará.

El problema es que hay poco tiempo para que su mamá lo “vea” y le demuestre su deseo de estar con él. Ella trabaja todo el día y a veces con turnos de noche, por lo tanto, lo deja temprano en el colegio y  hasta lo más tarde posible…lo pasa a buscar un furgón a eso de las seis de la tarde. Al llegar a casa se encuentra con su hermano menor, la nana y la televisión.

Al rato llega su mamá cansada, hay que ganarse el sustento, pagar el colegio y alimentarse. Para ella es momento de descansar…para él es el momento de hacer que ella lo vea, que se dé cuenta que está ahí. Pero hay competencia, su hermano menor aún no sabe comer solo, ni bañarse ni explicar lo que quiere…así que su mamá, la mayor parte del tiempo, no está disponible.

Él no se da por vencido, tiene que hacer que su mamá lo vea, que lo acompañe y debe asegurarse de no ser abandonado, así que como puede se sube en su espalda, se abraza a sus piernas y le habla y grita mostrando sus juegos, sus reclamos y su amor.

Su mamá no puede con los dos al mismo tiempo, así que rechaza este intento “bájate de encima mío”…”suelta mi pierna”…”déjame bañar a tu hermano”…”déjame comer tranquila”…”CÓRRETE!!!”…”me estás asfixiando”…(entonces él piensa que no lo está logrando, parece que su mamá “si” lo quiere abandonar, es urgente hacer algo más).

Al fin llega la hora en que la mamá piensa en dormir. Por su parte, él piensa que cuando su hermano menor se duerma, tendrá el espacio para estar con ella, para asegurarse de no ser abandonado, así que intenta por todos los medios no dormirse, y vuelve donde su mamá saltando y gritando sus juegos, en una desesperada estrategia anti-abandono.

Pero su mamá ya no da más… aún no ha comido, ni se ha podido dar una ducha, así que todo termina en un reto, en gritos y quizás… en golpes, para que se vaya a acostar, él se resiste a obedecerla lo más que puede, pero la declaración de su mamá de: “me tienes cansada” lo detiene,   se duerme enojado y triste, seguro de que definitivamente es posible que su mamá se aburra de él y lo abandone igual que su papá.

Al día siguiente llega a su colegio enojado y triste, con una rabia que no encuentra salida, con una tristeza sin escuchar.

Así la cosa, le cuesta atender a la profesora, en realidad la profesora se parece a su mamá y sus compañeritos le recuerdan a su hermano, así que: es el momento de la rabia, el día termina con una comunicación de la profesora a su mamá:

“Su hijo se vio involucrado en un conflicto con un compañero”

Con algo más de un año así y con varias vueltas de neurólogos, psiquiatras y psicólogos la madre está convencida: hay algo malo dentro de su hijo, el diagnóstico es definitivo:

“TRASTORNO DE DÉFICIT ATENCIONAL E HIPERACTIVIDAD COMBINADO CON TRASTORNO OPOSICIONISTA DESAFIANTE”

Tratamiento:   Metilfenidato de liberación inmediata: dos o tres dosis al día.

 

A veces se queja de dolor de cabeza, bajó un poco de peso y tiene algunos tics, pero los profesores están tranquilos, ya no volvió a pegarle a un compañero, ni a pararse de su asiento.

Se siente diferente a como era antes, no tiene muchas ganas de saltar, ni de jugar y siente que no puede evitar que su mamá lo abandone, a veces se pregunta  ¿irá a pasar?

Su mamá cree que “ya se mejoró”.

De su tristeza, de su miedo y de su rabia : nadie supo en realidad.

Él cree que está enfermo, que hay algo malo dentro de él y que, por tanto necesita sus drogas para funcionar bien…todos se lo piden, así que debe ser verdad, si no me las tomo…”me abandonarán”.

¿qué pienso yo de esta historia?

R: que el mundo está al revés.

Existen muchas formas de abordar estas situaciones de la vida. En la que hemos revisado me parece que buscamos una respuesta que nos “ordene el mundo”.

Creo que cuando un profesor o terapeuta sostiene que un niño tiene un “déficit de atención”,  lo está juzgando negativamente, solo porque el niño no se comporta como el quisiera; lo evalúa comparándolo con su ideal y finalmente lo rechaza y denigra.

¡Claro!, cuando vemos a alguien que muestra dificultades de relación persona-mundo, es más fácil y simple acusarlos de tener un “trastorno mental” y enumerar los síntomas que inequívocamente dan cuenta de él, como para diagnosticarlo, medicarlo y someterlo “por la fuerza” (y me recuerda los “varillazos” de antaño), como si lo que ocurre fuera de su exclusiva responsabilidad, o como si se tratara de un delito, dejando en segundo plano el eventual sufrimiento de ese niño y su esfuerzo por afrontar las dificultades que se le presentan.

¿Será que, como en el caso planteado, los síntomas son más bien intentos significativos del niño para  afrontar las perturbaciones que su situación le impone?

¿Les parecía su conducta coherente y acorde a los recursos psicológicos disponibles en un niño de 7 años en respuesta a su situación?

¿Les quedó  la sensación de injusticia con el tratamiento propuesto y con la falta de visibilidad sobre lo que ese niño estaba vivenciando en su existencia?

¿Les parecía que hubiera sido posible efectuar un acompañamiento en lugar de un “tratamiento”?

¿Es culpa del niño? NO!!!

¿Es culpa de su mamá? NO!!

¿Es culpa del papá? NO!!

¿Es culpa de los profesores (as)? NO!!

¡No se trata de culpas!- se trata solo de una situación determinada, que contiene una totalidad de aspectos configurados de una forma, acorde a los recursos e intentos da cada una de las personas que componen esa situación: se trata, en suma, de la relación entre las partes, de la forma de interacción. Y esto queridos lectores se puede entender y cambiar,  sin drogas. Se trata tan solo de ver las cosas desde otra perspectiva, se trata de hacernos cargo de esa situación y no de escapar de ella, porque podemos confiar en nuestra capacidad para hacerlo.

A modo de ejemplo, un modelo de terapia Interaccional-Situacional (Wollants, 2012), facilita precisamente eso, su objetivo está en la relación de las partes, en su suma, y no culpa ni se centra en lo “malo” de una parte específica, que en este caso fue el niño de 7 años.

¡Hay muchas opciones!

Si te preguntas: ¿qué trastorno tiene mi hijo o hija?-probablemente estás haciendo una pregunta vacía, sin contenido e improductiva. Quizás te deberías preguntar:

¿Qué obstáculo está intentando superar mi hijo o hija de manera tan sublime y heroica(una contienda desigual) para poder avanzar en su desarrollo?¿Qué está haciendo que despliegue con tanta energía todos esos recursos magníficos que tiene dentro de su ser?

Juntos nos podemos responder esas preguntas…

¿qué te parece?

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Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Orientación Gestáltica
Enfoque Holístico de Salud y Enfermedad (EHSE)
Viña del Mar
+56964185626

 

 

 

 

Showing 2 comments
  • Belén Vargas
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    Esta es una situación (diagnóstico) que se repite en al menos 10 niños de un curso de 30 y de los 20 que quedan unos 15 tienen “problemas de conducta” (así con comillas) pero que sus padres ni siquiera van a las citas con los profesores para hablar del tema y ni pensar que alguien escuché realmente a alguno de estos 25 niños a los ignorados y a los “medicados” creo que no tenemos la cultura de solucionar nuestros problemas emocionales, desde mi apreciación creo que debemos ser personas emocionalmente reconciliadas con nosotros mismos y nuestras penas y frustraciones antes de querer cuidar y enseñar a un ser tan natural como lo es un niño, quizá ni siquiera tienen tiempo de notar el daño que hacen a sus hijos y a ellos mismos o en ocasiones he escuchado “estoy tan cansad@ y se que l@ rete más de la cuenta, pero me supera” ósea ese es un indicio para pedir ayuda y tener la oportunidad de una vida mejor, pero miró a mi alrededor y el mundo para todos va siempre tan deprisa que no hay tiempo para reflexiones. Pareciera ser que se hace lo que la sociedad demanda si tenemos casa, auto, mascotas e hijos ya esta la vida formada y luego de eso hay que trabajar sin descanso y sin tiempo para conocer a esos hijos, para hacer de un hogar esa casa, para disfrutar a esa mascota, porque se debe mantener el “estándar” de vida que alguien en algún lugar del mundo dijo que debíamos tener.
    ¡¡Demonos el tiempo de conocernos a nosotros mismos para sanar nuestros interior y seremos capaces de entender la vida y disfrutarla!! Eso mejorara nuestras relaciones con nuestros padres, nuestros hijos y con todos, vivir en armonía es querernos a nosotros mismos, entender y de escuchar el mundo que nos rodea.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
      Responder

      Belén: Muchas gracias por tu conmovedor llamado de atención y a la reflexión, en este mundo tan bello y tan terrible también.
      Un abrazo para ti.

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