NO PUEDO SER FELIZ POR TODO LO QUE TENGO QUE HACER

(Dedicado a Iris Zúñiga, quien me facilitó encontrar la llave de mi responsabilidad)

Desde pequeños nos han llenado la agenda de tareas, obligaciones y actividades…tantas que nos volvimos esclavos autómatas de todo lo que tenemos que hacer y olvidamos que, de adultos el “tengo” proviene, la mayoría de las veces, de nuestra propia boca.

“quiero tocar guitarra más seguido y leer más libros…”pero” tengo que levantarme temprano para trabajar, tengo que hacer mis cosas en la oficina (si trabajas en una) o en la casa (si tus tareas son domésticas), luego tengo que manejar a mi otro trabajo y luego tengo que  regresar a casa donde tengo que atender a mis hijos y bueno, también tengo que dar un tiempo a mi esposa, porque al menos tengo que saber como ha estado su día y expresarle mi amor…tengo que hacer tantas cosas que cuando las termino ya no hay tiempo para lo que más quiero hacer

Estoy escribiendo esto (que en realidad  podría ser hasta yo cuando no me daba cuenta de mí) y logro ver con claridad lo divorciados que podemos llegar a estar de nosotros mismos. Porque si te sientes identificado con ese párrafo de arriba, seguramente has llegado a pensar algo como “no puedo ser feliz por todo lo que tengo que hacer”.

Entonces: ¿qué podemos hacer? ¿quién podrá sacarnos de esta trampa de infelicidad?

Hay varias alternativas, pero yo te voy a hablar de una muy sencilla, que se llama “responsabilidad” o como nos gusta decir a los psicólogos: “darme cuenta” y “hacerme cargo” nada más y nada menos que “de mí”. xD

Ahora mismo viene el “hechizo” …las “palabras mágicas”. Es muy simple, haz los siguientes pequeñísimos cambios:

1. Donde dices “tengo que” cambia por un “quiero”

2. Donde dices “pero” cambia por un “y”

… Sí!. Esos dos pequeños cambios te resultarán inmensamente significativos…mira lo que sucede:

“quiero tocar guitarra más seguido y leer más libros…”y” quiero  levantarme temprano para trabajar, quiero hacer mis cosas en la oficina (si trabajas en una) o en la casa (si tus tareas son domésticas), luego quiero  manejar a mi otro trabajo y luego quiero regresar a casa donde quiero atender a mis hijos y bueno, también quiero dar un tiempo a mi esposa(o), porque al menos quiero saber como ha estado su día y expresarle mi amor…quiero  hacer tantas cosas que cuando las termino ya no hay tiempo para lo que más quiero hacer”

Apuesto que te estás riendo …y claro: así la cosa parece que el problema no es que “tienes que”  hacer muchas cosas, sino que en realidad “quieres” hacer muchas cosas! y además, con el “pero” creabas dos grupos de cosas en un supuesto conflicto, que en realidad pueden estar completamente integrados por el “y”…(ambos cambios te facilitan tomar la responsabilidad de ti).

No te preocupes, eres inocente de no haberte dado cuenta y de no haberte hecho cargo antes, como te dije: desde pequeños nos han ido insertando en la cabeza todo lo que “tenemos que” hacer, y como resultado más frecuente terminamos confundiéndonos pensando que alguien nos está obligando a hacer las cosas. Yo te cuento un secreto: “nadie te obliga”, porque “nadie te tiene ahí con una pistola en la cabeza” ( y aunque así fuera, algunas personas, ya sabes, han preferido morir antes de que los obliguen a hacer algo que definitivamente “no quieren”).

Felizmente (asumo) tu situación no es tan terrible, y la solución se trata de que te des cuenta de tu propia responsabilidad en cada elección que haces día a día….¡todo lo que haces es lo que quieres tú!: cuando lees..cuando tocas guitarra, cuando trabajas, cuando atiendes a tus hijos. Integrar todos tus “quiero” y hacerte cargo de ellos te facilitará la existencia al menos un poco.

¡Animo y valor! ahora puedes ser feliz (si quieres)

 

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Orientación Gestáltica
Enfoque Holístico de Salud y Enfermedad (EHSE)
Viña del Mar
+56964185626

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