NIÑOS PROBLEMA: MENOS COMPRENDIDOS QUE UN PERRO

Dedicado a Carla, y a su preocupación por entender a los niños y acompañar a los padres.

 

Hoy en la mañana, venía escuchando la radio rumbo a mi trabajo. Me llamó la atención un interesante tema respecto de la tenencia responsable de mascotas.

Hablaba (entre otros) el director de una O.N.G. dedicada con mucho cariño al tema, quien explicaba:

“…actualmente (lamentablemente) existen gran cantidad de criaderos clandestinos. De hecho ha proliferado la venta de mascotas por internet. Y claro, luego cuando una familia compra un perro ahí; ¿qué ocurre?: se encuentra con una mascota que tiene problemas de conducta, que no se adapta con facilidad a su nuevo hogar, a quien le cuesta obedecer a la autoridad, que ensucia…etc.

Obviamente, estos problemas de conducta que las personas ven en el perro, se deben a que, durante su proceso de crianza en criaderos clandestinos, no han recibido de su ambiente aquello que necesitan para estar y desarrollarse en una condición de bienestar. No reciben por ejemplo, el afecto que necesitan; su alimentación tampoco es la adecuada y deben (muchas veces) pelearse por la comida con los otros perros. Ni hablar de su salud, o del afecto, porque un perro también necesita afecto.

Por otro lado si la misma familia compra un perro en un criadero autorizado, que cumpla con las normas mínimas respecto de lo que un perro necesita, seguramente obtendrá un perro sano, afectivo,  y que mediante un pequeño entrenamiento se adaptará fácilmente a su nuevo entorno.”

Y finalmente instó a los auditores a considerar las necesidades de las mascotas como una preocupación inherente a la “tenencia responsable de animales”.

Entonces, mientras escuchaba esto, recordaba que, muchas veces he oído hablar a papás, mamás, profesores y diversos profesionales, referiéndose a los niños y niñas que evidencian malestar psicológico a través de su conducta como “NIÑOS PROBLEMA”.

Me pregunté si acaso la comprensión aplicada al caso de los perros con problemas de conducta  alcanza para nuestros niños.

Me pregunte ¿habrán personas que se explican lo observado en los niños y niñas con una mirada tan amplia respecto de su relación con el ambiente, como se explicó lo de los perros criados clandestinamente?.

¿Por qué la empatía con los perros y no con nuestros niños?

¿Cómo es que alguien llega a pensar que existe tal cosa llamada “NIÑO PROBLEMA”?

¿Podría ser acaso que, una conducta de malestar en un niño pudiera provenir (además de sus características en desarrollo) también de su relación con las fuerzas del ambiente en que se está desarrollando?

¿Será posible acaso solucionar al “NIÑO PROBLEMA” con una metodología distinta que la droga (medicación para los más sensibles)?

¿Recetan drogas los veterinarios a los perros con problemas de conducta o invitan a los cuidadores a brindar a sus perros un ambiente seguro y afectuoso?

Curiosamente nunca he escuchado hablar a nadie de un “PERRO PROBLEMA”.

Vamos viendo:

La RAE, define problema de varias formas, como sabemos las palabras pueden tener un significado de contexto. Si se trata de niño problema, me parece bien elegir la siguiente definición:

“Conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin”

Cuando decimos “NIÑO PROBLEMA” entonces, pareciera ser que queremos decir que:  el niño o la niña en cuestión nos está dificultando la consecución de un fin, como por ejemplo: hacer clases, almorzar, visitar amigos, etc.

Siguiendo esta lógica nos podemos preguntar: ¿cómo es que un niño o niña nos dificulta la consecución de un fin?

Estas serían respuestas posibles:

“Es desobediente”

“Dice a todo que no”

“Su ira es incontrolable y frecuente”

“No pone atención en clases”

Atribuimos entonces, la responsabilidad de estas conductas únicamente a las caracterísricas de determinados niños y niñas, y asumimos que ellos nos dificultan hacer lo que queremos  como adultos.

¿y que hacemos para solucionar el “PROBLEMA”?

Paso 1: Anotación en el libro de clases.

Paso 2: Comunicación a los padres.

Paso 3: Evaluación y terapia psicológica-neurológica-psiquiátrica.

Paso 4: Administración de drogas específicas para “mejorar la actividad cerebral”

Resultado: el problema se “soluciona” y el adulto puede lograr la consecución del fin deseado.

Hasta el momento el perro, criado clandestinamente y comprado por una familia, ha tenido una mejor suerte, ya que sus amos han seguido las indicaciones de su veterinario y han comprado una casita para su mascota con problemas de conducta, le han dado todo el amor que han podido, su comida favorita, juguetes, le han brindado paseos para que no se “estrese”, lo han entrenado y quizás lo dejen dormir en su cama para recibir todo el amor que necesita.

¿Qué les parece hasta aquí nuestra forma de atender a nuestros compañeros mas pequeños, los humanitos llamados niños y niñas en comparación a lo que hacemos con nuestras mascotas?

¿Existe un “NIÑO PROBLEMA”?

Para mi, definitivamente ¡NO EXISTE!.

De hecho, yo diría que el PROBLEMA (Conjunto de hechos que dificulta la consecución de un fin) lo tiene precisamente el niño, es decir yo les llamaría “niños con problemas” que dificultan su fin: Desarrollarse.

El desarrollo queridos padres y madres no ocurre solamente dentro del cuerpecito del niño o niña que “responsablemente” queremos acompañar.

Desde una mirada un poco más amplia (y no menos evidente), el desarrollo de una persona está conformado por el conjunto de hechos y sucesos posibles acerca de y en su vida, que determinan su comportamiento y que incluyen a la persona y su entorno. Se trata de “la evolución de las situaciones que una persona y su entorno forman continuamente en conjunto”.

Lo que sucede es que, en ocasiones este desarrollo se encuentra con obstáculos en la relación persona-mundo (niño-padres-profesores) entonces no es el niño el “PROBLEMA”, nis sus padres, ni sus profesores, sino: la forma en que se están relacionando.

Hace unos días preguntaba a una mamá, a propósito del negativismo en los niños, o su desobediencia, o su desatención:

¿Qué tendría que pasar para que tú comenzaras a decir que NO a tu jefe ante cada solicitud proveniente de él?

R: “Que me cambiara las condiciones del contrato sin avisarme”.

¿Qué tendría que pasar para que te dedicaras a otras cosas en horas de trabajo sin atender a tu jefe?

R: Que el me molestara, si me exigiera mucho, si me gritara, no lo pescaría.

Bueno: estaríamos frente a una “MUJER PROBLEMA” le dije.

Claramente para que, la actitud imaginaria de esa mujer cambiara, necesitaríamos hacer algunos cambios en la relación. Quizás ese jefe necesitaría mayor comprensión de como su colaboradora necesita mayor consideración ante eventuales cambios de contrato, o menos exigencias y menos presión.

Por su parte la mujer también podría avanzar en darse cuenta de que hay otras alternativas para satisfacer sus propias necesidades, como hablar con su jefe, y dialogar acerca de su malestar.

Todo esto podría darse en un entorno de confianza y de respeto entre las partes, donde ambos se sientan considerados.

Para los niños esto es difícil, ya que rara vez consideramos sus necesidades en profundidad. Si vamos a ir de compras la televisión se apaga y punto, no es relevante si nuestros pequeños veían el final de su serie favorita: ¿y por qué no?. (¿Qué creen que haría un papá si le apagan el televisor en medio de un partido de fútbol importante para que se levante para ir al supermercado?).Luego los niños y niñas expresan su rabia como pueden, y son castigados por dar problemas al subirse al auto.

 

Creo que podemos hacerlo de forma diferente.

La consideración y visibilidad de los niños es menos frecuente de lo que yo personalmente quisiera.

El maltrato infantil lamentablemente no cobra el protagonismo que el maltrato animal, por ejemplo.

Podemos hacer las cosas diferentes para que en el futuro, la “mala conducta” de nuestros niños y niñas, sea al menos igual de comprendida que la de nuestras mascotas, y así podamos quitar los obstáculos de su desarrollo, o para que de una forma alternativa hablemos  de “tenencia responsable de hijos” …¿no les parece a ustedes?, en una sociedad donde se critica con manifestaciones el maltrato animal mientras en internet se fomenta el maltrato infantil con invitaciones a los tiempos de “correazos y chancletazos”…

…en una sociedad donde nuestros “NIÑOS PROBLEMA” son menos comprendidos que un perro.

 

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Gestaltista
Cerro Alegre, Valparaíso
+56 9 6418 5626

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Atención para:
Ansiedad-crisis de pánico-depresión-manejo de emociones-experiencias traumáticas.

También puedes contactarme para charlas-talleres en instituciones y empresas

 

 

 

 

Showing 6 comments
  • Erika Gajardo
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    Oye!!! Me emocioné..!! .. pienso de manera muy similar, respecto del poco cuidado que tienen algunos adultos con sus hijos versus sus perros. También veo como se enfatiza en los “derechos” animales, mientras que los de “humanitos” parecen no ser tan importantes o tristemente siquiera considerados.
    Gracias por tus reflexiones Hugo; super interesantes. Muy atractiva tu forma de exponer los temas, además.
    Felicitaciones, un abrazo..!

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
      Responder

      Gracias a ti Erika por compartir tu emoción!!

  • Belén Vargas
    Responder

    Siempre he creído que el problema fundamental con nuestros niños es que la mayoría olvida que son personas, se piensa que a un niño sólo hay que darle órdenes que deben obedecer sin derecho a refutar nada y que hay que enseñarles a “comportarse como se debe” para que encajen (no molesten a nadie) pero la verdad es que los niños son seres pensantes y capaces de tomar decisiones (obviamente adecuadas a cada edad) si nuestra forma de relacionarnos con nuestros hijos fuera diferente ellos serían diferentes, porque se sentirían acogidos, comprendidos y seguros.
    Seguros para opinar y para equivocarse sin que signifique el fin del mundo.
    Tengo una niña de 12 y otra que estos días cumplió 6 y trató de guiarlas como mejor puedo pero guiarlas no decidir por ellas y eso es tratarlas como personas capaces de pensar por ellas mismas. Sería tan bello que los niños fueran comprendidos y escuchados por sus padres pero para eso hay que hacer tantos cambios profundos tanto personales como también en nuestra sociedad que a veces veo que es una tarea tan titánica que no creo que alcancé a verla si quiera desarrollarse.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Gracias Belén…! Vamos avanzando juntos en este bello y sorprendente camino de “hacernos cargo” y de ayudarlos a “hacerse cargo”

      Gracias por comentar!!

  • Paulina
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    Concuerdo, Lo mas comun es cuando en el colegio se estigmatizan a los peques y se les informa a los padres q tienen “hijos problema” los papas sin comprender muuuchos por ignorancia sin conocimiento alguno de lo q realmente le ocurre a sus hijit@s toman medidas muy erróneas que en un tiempo futuro causará traumas irreparables , tremendos dolores emocionales. La cuestion es que es ésto poco serio, bastante irresponsable,la falta de amor, de comprension, falta de sensibilidad, ternura, falta de valores en el trabajo de adultos que se olvidaron que fueron niños alguna vez y q pueden recordar o pensar en su vida de infancia si fue bella , ayudar de esa forma y si fue traumatica.. aportar alguna solucion Amorosa. Tengo una bebecita q va en sala cuna y yo trabajo ahi mismo , le ha provocado un cambio de actitud tremendo… pero me doy cuenta q se trata: de No comprender el hecho de compartir a su mamá con sus compañeritos, no comprende q es un trabajo, en fin… y en eso trato de ayudarla enseñarle q cuidamos a todos los amiguitos , jugamos y nos divertimos, hay un trato diferente y es normal su confusión , se manifiesta de alguna forma … es un gran trabajo ser mama o padres y soltera el triple. Pero el AMOR y la COMPRENSION son FUNDAMENTAL !

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
      Responder

      Gracias Paulina. Un abrazo para ti en tu camino!!!

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