MADRES DESESPERADAS, chancletazos y la cultura del castigo

No parece nada extraño revisar las denuncias de personas detenidas por maltrato infantil y parricidio disponibles en las estadísticas de Carabineros y de la Policía de Investigaciones y constatar que las mujeres chilenas superan con creces en este delito a los hombres y también en el infanticidio.

Los niños se amenazan diciendo “Te voy a acusar con tu mamá”, y circulan en internet innumerables memes de madres de “generaciones anteriores”, asegurando que los “chancletazos” mejoran habilidades intelectuales y recursos emocionales de los niños. Y claro está, en nuestra cultura son precisamente las mujeres quienes se llevan prácticamente todo el peso de la crianza de los hijos, que (soy testigo y partícipe) es una labor extremadamente desgastante, más aún si nadie nos enseña muy bien cómo hacerlo.

 

 

Pareciera se que en nuestra cultura, la forma más conocida de educar, al menos para algunas generaciones, tiene que ver con la aplicación de castigos.

Así que aquí va una ayuda, que espero sea útil y aporte nuevas opciones a nuestras compañeras y también a los papás, porque ellos se encuentran menos tiempo con los niños, pero las consecuencias de sus castigos podrían ser peores, aun cuando sean menos frecuentes…

Les presento a Burrhus Frederic Skinner, un psicólogo estadounidense que nació el 20 de marzo de 1904 en Susquehanna, Pensilvania, EE UU y que obtuvo el doctorado en psicología por la Universidad de Harvard en 1931.

¿Por qué quise presentarle esta persona a las “madres desesperadas”?

Entre sus experimentos más conocidos en el mundo de la psicología, se encuentra el adiestramiento de unas palomas para jugar al pimpón, la llamada “caja de Skinner”, todavía hoy utilizada para el condicionamiento de animales (es decir para que aprendan conductas), o el diseño de un entorno artificial específicamente pensado para los primeros años de vida de las personas.

Su “conductismo radical”, es decir la postura de que toda conducta  obedecía simplemente a una serie de respuestas adaptativas ante estímulos del ambiente en busca de la superviviencia,  levantó abundante polémica en su país, y alcanzó una fama notable con la publicación de la novela “Walden 2” (1948), en la que especulaba sobre una sociedad futura totalmente programada con técnicas de ingeniería de la conducta que el mismo propuso y que tú, seguramente conoces en parte.(seguro cuando estudiabas lo hacías en una frenética carrera por el “azul” y no para aprender y nunca supiste por qué).

Skinner se dio cuenta de que, las palomas tendían a repetir algunas conductas si las consecuencias eran agradables para estos animales; mientras que, tendían a no desarrollar aquellas conductas cuyas consecuencias les eran desagradables.

A la consecuencia agradable de una conducta, Skinner  le llamó “Refuerzo”, y concluyó que este aumenta la probabilidad de aumentar dicha conducta en los animales(como la nota azul en las calificaciones).

A la consecuencia desagradable, le llamó “Castigo”, y concluyó que este disminuye  la probabilidad de aumentar dicha conducta en los animales(como la nota roja en las calificaciones).

Con sus descubrimientos Skinner  fue desarrollando una metodología para generar aprendizaje en los animales, basándose en algo parecido al siguiente cuadro:

Efecto deseado Acción aplicada Consiste en Ejemplo
Que repita la conducta Refuerzo positivo Una vez que el animal desarrolla la conducta obtiene algo agradable.  Si abre una palanca recibe Comida
Que repita la conducta Refuerzo negativo Una vez que el animal desarrolla la conducta dejo de aplicarle algo desagradable Le aplico un ruido ensordecedor(ultrasonido) hasta que abra la palanca.
Que evite repetir la conducta Castigo positivo Una vez que el animal desarrolla la conducta obtiene algo desagradable. Si abre la palanca incorrecta le aplico un ruido ensordecedor.(ultrasonido)
Que evite repetir la conducta Castigo Negativo Una vez que el animal desarrolla la conducta dejo de aplicarle algo  agradable. Si abre la palanca incorrecta le retiro la comida.(ultrasonido)

 

Dentro de las conclusiones más importantes de este método científicamente  demostrado, se encontró que la forma más efectiva de aprendizaje era el REFUERZO, por cuanto este producía una alta frecuencia de repetición de la conducta del animal en busca de una consecuencia agradable, aun cuando esta no llegara más. (quizás por eso sigues pensando en tu ex, aun cuando ya terminaron…o aún esperas una nota azul en tu vida).

Así la cosa, las adicciones por ejemplo, funcionan de esta  forma, la sensación de agrado con el alcohol  u otras drogas es en sí mismo un refuerzo de la conducta de beber alcohol, y de ahí la dificultad para que una vez aprendida esta conducta, sea eliminada (aun cuando se aplique castigo) y la persona se “sane de su adicción”. El refuerzo tiene una explicación desde la perspectiva de la neurociencia donde se configuran ciertas vías de comunicación de las neuronas mediante la sinapsis química del neurotransmisor “dopamina”, lo que en resumen nos hace pensar que “esto está muy bien”.

Otro de los descubrimientos en este sentido fue que, el castigo es efectivo por cuanto el animal evita aquello que lo daña, poniéndose en alerta ante la amenaza que significa desarrollar las conductas castigadas. Sin embargo es menos efectiva que el refuerzo en el tiempo, ya que las conductas que previamente evitó por la amenaza del castigo, vuelven a aparecer en cuanto el animal se da cuenta de que la amenaza ya no está presente(seguro copiaste en alguna prueba cuando el profesor salía de la sala de clases).

El castigo no produce la “adicción”, si lo comparamos con el refuerzo porque funciona solo ante la certeza de la amenaza como consecuencia. Es decir “si sabes que no te van a descubrir…probablemente lo harás igual”.

Este método de aprendizaje fue llamado MOLDEAMIENTO DE CONDUCTA, para mí como humanista una total falta de respeto y atropello de las libertades individuales y de la experiencia subjetiva de cada uno. Porque claro, puedes castigar a tu hijo violentamente cada vez que llore, pero eso no calmará su tristeza, sino que le sumará miedo. Más aún si el castigo va en contra de una conducta que ha sido desarrollada durante miles de años de vida del hombre en la tierra, como tener miedo a la oscuridad, como llorar por dolor, como gritar por rabia. Por otra parte hay personas que preferirán morir antes de hacer algo aun cuando estén bajo amenazas(el ser humano es más que respuestas ante estímulos).

En ese sentido, en su ensayo “Más allá de la libertad y la dignidad” (1971), Skinner defendió que tales conceptos resultaban en último término perniciosos para la sociedad, y que la única manera de alcanzar una convivencia óptima pasa necesariamente por aplicar unas técnicas adecuadas en el diseño de la conducta de sus miembros.

Entonces, ¿qué te propongo para salirte un poco de esta cultura del castigo?

Bueno, al menos:  ¡rescata el refuerzo!, porque de verdad parece ser que la única herramienta a mano fuera el castigo, y paradójicamente es la menos efectiva en el tiempo. Considera además que no todos los castigos necesitan ser golpes o gritos.

Si ya no puedes dejar el castigo, al menos considera que este no significa golpear a tus hijos ni someterlos a sufrimiento, solo necesitas que el descubra una consecuencia desagrable de su conducta:

“Hijo mío,  podrías preguntarme si yo quiero prestarte mi teléfono antes de tomarlo…”

“Hijo no me pidas dulces ahora, porque no almorzaste bien hoy…como todos nosotros”

“No quiero jugar contigo…porque no estudiaste hoy amor”

En los casos ejemplificados se ha aplicado lo que para Skinner sería castigo; sin gritos y sin golpes.

Si vas a ser una mamá “Skinner”, al menos ten presente que si quieres  “moldear” la conducta de tu hijo, puedes reforzar aquellas cosas que quieres que tu hijo haga en lugar de castigar las que no quieres que haga.

Considera también su existencia, el también siente cosas y espera ser comprendido más que moldeado—-vamos, tu hijo no es una paloma ni un ratón de laboratorio…¿o si?.

Un abrazo a un niño pequeño después que  se lava los dientes solo, sin duda logrará que aprenda esa conducta, más que el castigo por no lavárselos.

Un juego entretenido a la hora de comer puede ser “el auto que avanza” donde por cada cucharada que él come, su juguete favorito se acerca…(te va a quitar la cuchara para comer el solo)…¡eso es mejor que un golpe o reto cuando no coma!

Para mi estas técnicas aportadas por Skinner son sólo útiles, y dejan en segundo plano las emociones, sentimientos y deseos de las personas, incluso su identidad. Los seres humanos podemos dialogar, entendernos,  comprendernos, y por sobretodo amarnos. Usa las herramientas que tienes con amor, ¡busca más opciones!

De todas formas pienso que la herencia del REFUERZO Y CASTIGO asume que no podemos comunicarnos mejor con las personas que con los ratones o palomas.

Y bueno, cuando se usa el castigo violento física o verbalmente como  fórmula única, es para mi (e incluso en la mirada de Skinner), la forma más triste, dolorosa y humillante de hacer que alguien se comporte como tú quieres. Si, porque hacer que alguien se comporte como tú quieres ya es un gran atropello a la dignidad de esa persona…mas aún si es con gritos y golpes a quien es más vulnerable, pequeño, indefenso…alguien que depende del adulto que lo maltrata…. para vivir.

Se puede educar con amor por quienes nuestros hijos son y no obligándolos a ser quienes nosotros queremos que sean.

Skinner falleció a los 86 años de edad el 18 de agosto de 1990 en Cambridge, Massachusetts, EE UU.

 

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Gestaltista
Cerro Alegre, Valparaíso
+56 9 6418 5626

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Atención para:
Ansiedad-crisis de pánico-depresión-manejo de emociones-experiencias traumáticas.

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Showing 4 comments
  • Nadine
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    Es dificil no gritar cuando llegas cansada de estar todo el día en el trabajo y la habitación esta hecha un desastre o las tareas no estan hechas. Pero he aprendido a buscar formas de enseñar que no sean abusivas hacia mi pequeña y han sido un exito.
    Ella tiene 5 años y le costaba muchisimo levantarse al colegio, lloraba y hacia muchos berrinches, lo que me ponia nerviosa y mal genio. Decidimos entre las dos comprar un despertador y ahora ella lo apaga y va solita a mi cama a decirme que es hora de ir al colegio.
    Ya no hay berrinches ni mal humor por las mañanas.

    Es dificil pero con amor se puede.

    Gracias por tu post.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Gracias Nadine por contar con tanta honestidad tu experiencia llena de amor. Seguro servirá a otras mamás y papás. Un abrazo!

  • Migdalia Rodriguez
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    Las madres de hoy tenemos tan poco tiempo inclusive para pensar.. y quizás ni cuenta nos damos que nuestros hijos No necesitan castigos sino que los tratemos con amor y dignidad, gracias por tus consejos, super útiles y me han funcionado de maravilla con mi pequeña hija, gracias!!

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
      Responder

      Gracias Migda!!!! Bienvenida!!!

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