Mi hijo me ha dicho que quiere morir (dialogar con tus hijos)

Lo sé, esa frase es de terror…a cualquier padre o madre se le apretaría el corazón al escucharla.

¿Llevarlo a un psiquiatra para que le “den algo”?

¿llevarlo a la iglesia para que se acerque a Dios?

¿Castigarlo por decir tonteras?

¿Contarle que a mí me pegaban correazos cuando chico y que nunca me quise matar?

 

Las ideas de “irse de este mundo” o de “morir”, “matarse”, “desaparecer” son asociadas por la mayoría de las personas con una tragedia, especialmente si se trata de un ser amado quien las elabora en su cabeza y luego las expresa en alguna conversación o reclamo. Para quien escucha una declaración como ésta proveniente, por ejemplo, de un hijo o hija es prácticamente imposible no entrar en una experiencia de angustia, sino de pánico al imaginar a su hijo muerto. Aparece la culpa: ¿Qué hice mal?, y entonces es muy probable que: al tratarse de una declaración asociada a la muerte de un hijo y a la culpa vivenciada por los padres, éstos últimos no quieran o no sepan cómo abordar un diálogo y opten(ante la emergencia del terror), por desarrollar las conductas clásicas de quien quiere sobrevivir al daño físico o psicológico: Huir (evitando el tema o quitándole importancia); Luchar(atacando al sujeto que nos produce el miedo, es decir enojándonos con nuestros hijos); o quedarse paralizados (elegir no hacer nada). Protegerte a ti mismo es una “reacción” humana y natural, no hay nada malo en elegir protegerse a si mismo. El punto es que si deseas acompañar-ayudar a tu hijo en entenderse a si mismo, quizas puedas hacer algo diferente.

Mientras te decides y descubres nuevas formas de afrontar esta stuación, tu hijo sigue pensando que “quiere morir”, que “quiere desaparecer”, que “quiere ser sacado de este mundo”, que “se quiere matar”. En consecuencia…quizás lo intente creyendo que es eso lo que realmente quiere.

Y entonces: ¿qué hacer?

Revisemos algunas opciones:

Lo más importante que te invito a considerar es que: no hablar del tema es como no abrir un cajón que sabes está sucio y desordenado. Imagina un cajón donde sabes que dejaste frutas y éstas se están pudriendo, no abrir ese cajón te puede dar la ilusión de que nada malo ocurre, pero sin duda que ocurre, entre más tiempo pasa…peor.

Tomar en serio estas declaraciones es también prioritario, asi como buscar ayuda profesional. Un psicólogo o un psiquiatra te pueden acompañar de manera efectiva y desde el conocimiento, existen numerosas redes y formas de apoyo para esto.

Pero ¿se quiere matar de verdad?, bueno mientras no encontremos otra respuesta: ¡si!, sucede que por alguna razón, si tu hijo o hija ha llegado a pensar en morir, es porque honestamente cree que esa es la solución, escapatoria o cambio que necesita para alcanzar su bienestar, por eso necesitamos tomar este tema en serio.

Dicho de otra forma, tu hijo o hija está empleando la mejor solución de que dispone en ese momento de acuerdo a sus recursos psicológicos o acorde a lo que conoce de si mismo.

Sin embargo, con un poco de calma y la decisión de abordar el tema, puedes acompañarlo en “ampliar” la conciencia que el tiene de si mismo, dialogando con él o ella abiertamente, haciendo las preguntas correctas.

¿y que lograrás con morir?

Algunas respuestas posibles:

“Evitaría tener que escuchar tantos retos” (necesito tranquilidad)

“podría aliviar mi tristeza”(necesito consuelo)

“me podria ir lejos”(necesito alejerme)

“podría estar con mi mamá, solo ella me comprendía”(necesito comprensión)

“me sentiria feliz, acá solo encuentro problemas”(necesito resolver mis problemas)

“Se darían cuenta cuan importante soy para ellos”(necesito sentirme importante)

Como ves, la muerte no tiene nada que ver con lo que realmente esta buscando quien diera esas respuestas. La lista podría ser interminable, porque las personas ponemos infinitos significados en la muerte excepto el que concretamente tiene…(cual es, técnicamente, transformarse en un cuerpo sin vida), lo que quien diera esas respuesta necesita en resumen es: bienestar (el problema es que, le parece tan dificil o imposible expresar sus necesidades que cree que solo lograría satisfacerlas al morir, pero en realidad no lo sabe, aun así…parece dispuesto a arriesgarse).

Entonces: “lo que necesitas es consuelo”…”alejarte”….”comprensión”…”menos problemas”…”sentirte importante”…¡eso no tiene nada que ver con morir! Y se puede lograr de diferentes formas conocidas, de hecho la muerte no te asegura su satisfacción…nadie sabe lo que ocurre después ….

Y así..mediante el diálogo…has abierto las posibilidades. Es posible que entonces tu hijo o hija se de cuenta de que, en realidad…lo que quiere realmente está lejos de “morir”, solo que no se había dado cuenta.

Darse cuenta permite sentir la libertad de elegir, ilumina las opciones, y sin duda facilita el camino.

Esta condición tiene muchas más posibilidades de resultar favorable para la relación con tu hijo  o hija si la comparamos con las soluciones iniciales de castigos, o de silencio…¿no te parece?

En fin, espero papás y mamás…que estas miradas plenamente humanas, centradas en los recursos que pueden ser descubiertos en las personas, les sirvan de apoyo, que los puedan usar y potenciar con vuestra propia habilidad y potencial.

Si a alguno le sucede…y escucha a su hijo o hija decir que ya no quiere vivir, los invito a explorar en el significado que hay detrás de esa declaración como una primera acción ante esa situación, y a buscar acompañamiento profesional, porque estoy seguro de que en la mayoría de los casos sus hijos necesitan muchas cosas…menos morir.

 

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Orientación Gestáltica
Enfoque Holístico de Salud y Enfermedad (EHSE)
Viña del Mar
+56964185626

COMPARTE!

 

Leave a Comment