Encuentra tu voz interior, escúchala, y aprende a “soltar”

Soltar, soltar, soltar… una hermosa palabra ya incorporada en el lenguaje coloquial de quienes están transitando por una situación en que “aferrarse” a personas y relaciones, parece ser causa de sufrimiento, ya que atarse a un amor perdido por diversas circunstancias, implica también atarse al dolor.

Para aquellas personas que “se aferran”, la palabra “soltar” aparece también como terrible cuando no viene acompañada de un “como”, ya que, esta palabra dicha al estilo “gurú” o lanzada indiscriminadamente en las redes sociales, puede ser útil para algunas personas y también  mostrar poca o nula empatía con quien está aferrado con todas sus fuerzas a la causa de su sufrimiento sin saber cómo “soltar”. Para quien no sabe como “soltar” el gurú, más que ofrecer una salida de su tortura, parece burlarse…ya que: no es tan fácil soltar.

¿Qué nos detiene en el momento en que necesitamos dar el paso y simplemente no lo damos?, en ocasiones se trata de una elección importante como dejar una relación tóxica, y en otras se trata de abandonar ciertos rituales que dominan nuestras vidas, o tal vez botar a la basura ese recuerdo de un amor perdido que hemos atesorado por años.

Si quieres “soltar” requerirás como primera cosa “darte cuenta”, de que así como una parte de ti desea hacerlo, otra parte de ti desea “retener” con todas sus fuerzas el mismo objeto, relación o persona.

Si tu quieres soltar,  te sorprenderás diciendo en voz alta “quiero soltar” (olvidar, dejar ir), y será claro ese deseo, aún más si te lo aconsejan o si lo lees. Lo que no será tan audible para ti, es tu voz interior, esa que grita “¡No!…¡No sueltes nada! …¡Aférrate!”, y es en esta voz interior donde está la clave para que logres “soltar”.

Entonces ahora te entregaré una guía para escucharte a ti mismo (a) y entender esta guerra que sucede en tu interior.

La estrategia no es luchar contra la parte de ti que desea “retener”, sino pacificarte, escuchar ese grito que proviene desde tu alma, y lo que realmente quiere decir.

I.- EJERCICIOS PRELIMINARES:

  1. Tomar consciencia de tu voz exterior: Escúchate hablando, recita una poesía y pon atención a tus tonos de voz, canta y escúchate. Juega con diversos tonos de voz, grita, susurra, etc. Al principio sentirás un poco de impaciencia pero con pocas repeticiones podrás hablar y escucharte fluidamente. Graba tu voz y escúchate luego. Si nunca has hecho este experimento antes, es posible que sientas que tu voz se escucha rara, como si no fuera tuya, eso es esperable, no te preocupes y continúa con el experimento.
  2. Tomar consciencia de tu voz interior: Para esto recita la misma poesía pero leyéndola solo mentalmente, sintiendo los tonos de tu voz “interior”; de la misma forma que con tu voz exterior, ahora juega con tu voz interior, grita “mentalmente”, susurra, chilla, canta, etc. Luego de unos momentos, deja el ejercicio de “hablar” interiormente y mantente en silencio, tomando consciencia de que tu voz interior sigue “hablando” a través de tus pensamientos: ¿qué es lo primero que escuchas?, ¿te burlas de ti con tu voz interior por lo que estás haciendo?, ¿te recuerdas a ti mismo(a) algo importante que deberías estar haciendo? ¿tu voz interior parece enojada, triste, elocuente, apurada?
  3. Integrar la escucha de tu voz exterior e interior: Esta parte para mi es la más entretenida ya que me puedo dar cuenta de mis contradicciones y también de mis acuerdos. Se trata de estar consciente y alerta a los momentos en que usas tu voz exterior y a las réplicas de tu voz interior: como cuando saludas a alguien que te cae mal con una sonrisa y tono amable y tu voz interior lo insulta, o cuando abrazas a alguien que te gusta o que te parece una persona atractiva  y tu voz interior le dice palabras de deseo sexual o de amor. Esta parte del experimento se trata simplemente de tomar consciencia de esto.
  4. Tomar conscienca de tus sensaciones corporales: Verás que tanto tu voz exterior como la interior se hacen presentes de manera integrada con tu cuerpo, es decir las sientes al mismo tiempo en diversos cambios como aumento de la frecuencia cardíaca, o de respiración, o dolores de estómago cuando tu voz exterior de “si” y tu voz interior dice “no”. Ejercita este estado de “alerta” de ti mismo (a) con tu voz interior y exterior.

Estos cuatro pasos son necesarios para que luego puedas entender las razones de por qué tu voz interior te grita que “retengas” en el mismo momento en que con tu voz exterior declaras tu deseo de “soltar”, quizás necesites unos cuantos días de entrenamiento para poder abordar el siguiente nivel.

II .- ESCUCHANDO A TU VOZ INTERIOR PARA SOLTAR

  1. Contacto con tu voz interior: Toma un objeto que sea significativo en relación a aquello que deseas soltar y camina con ese objeto directo a un basurero, depositándolo en él. Si no tienes algún objeto, imagínate una acción que si la desarrollaras, sería la ejecución de tu manera de “soltar” y has cuenta que lo estás haciendo con ayuda de tu imaginación. En el momento en que hagas lo solicitado, seguramente comenzarás a tener consciencia de diversas sensaciones corporales; es posible que tu cuerpo se detenga antes de depositar el objeto en la basura o que sientas como aumenta la frecuencia de tu respiración al imaginar la escena de “soltar”. Es en este momento donde necesitas escuchar con atención a tu voz interior que está tratando de decirte algo a través de todas estas sensaciones; pon atención y descubre: ¿que te está diciendo?. Algunas frases podrían ser “nadie más te va a amar”, “te vas a arrepentir”, “¿qué vas a hacer después?”. Escucha con atención a tu voz interior, algo importante te está tratando de decir. Recoge el objeto de la basura y aférrate nuevamente, vuelve a escuchar a tu voz interior.
  2. Verbalizar lo que dice tu voz interior: Verbalizar significa “poner en palabras”. Ahora que has escuchado a tu voz interior es necesario integrarla a tu vida, di lo que temes o deseas y escúchate.
  3. Responde a tu voz interior: Lo que surge desde tu interior: ¿ es miedo ?, ¿es una pregunta?…ofrécele a tu voz interior un consuelo propio, en el que no se necesite a otra persona, a un objeto, o a un recuerdo para estar en calma. ¿tu voz interior cree que se quedará sin amor?: ofrécele el tuyo, dile que soltarás solo cuando ambas voces estén de acuerdo, continúa este diálogo contigo mismo (a) hasta que realmente sientas seguridad de soltar.
  4. El acuerdo: Luego de un tiempo de diálogos con tu voz interior es posible que llegues a un punto en que ya no hay más discusión, un punto en que tu voz interior esta calmada, en que hay confianza de ti contigo mismo(a), establece el acuerdo, declarado…ha llegado el momento de soltar, hazlo.

III.- SOLTANDO

El trabajo que necesitas hacer para poder “soltar” o “dejar ir” aquellas personas, recuerdos o situaciones  que en el pasado te brindaron felicidad y amor y que en el presente aparecen como dolorosas,  requiere tiempo y dedicación, hasta llegar a un acuerdo con tu voz interior. Es posible que escucharte sea también doloroso para ti…recuerda que nada te apura, todo lo que quieras hacer hazlo porque tú lo eliges. Soltar a la fuerza puede dejarte en una situación vulnerable, porque “retener” es seguramente la mejor forma que has encontrado para lograr tu bienestar. Por eso no es tan fácil soltar.

Sin embargo puede que los ejercicios propuestos te sirvan para encontrar un camino, y tal vez para definitivamente: “soltar” y “liberarte” de ese pasado que solo existe en tu imaginación.

El contacto con nosotros mismos parece a veces tan imposible que llegamos a pensar que ese papel o recuerdito que nos dio alguien que alguna vez amamos y que nos amó es la única clave de mantener nuestra felicidad, a veces pensamos también que esa persona que ha elegido partir es la única que nos puede mantener “estables” en nuestra propia existencia…y no nos damos cuenta de lo maravilloso y liberador que puede llegar a ser retomar el contacto con nuestra voz interior que guarda toda nuestra sabiduría y que, paradójicamente muchas veces pasamos por alto o intentamos rechazar y que podemos esforzarnos también en comprender. Resulta que es en esa voz donde podemos encontrar una relación de amor infinitamente más poderosa que cualquier otra: la del amor con nosotros mismos.

Así que ya sabes: nadie te apura, si quieres soltar, hazlo…de la mano de tu voz interior.

“Soltar” puede requerir y se facilita con acompañamiento psicológico, si crees necesitarlo para tener una guía profesional, contáctame.

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Gestaltista
Acompañamiento psicológico
Psicoterapia.
Cerro Alegre, Valparaíso
+56 9 6418 5626

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Bibliografía:

Perls F., Goodman P., Hefferline R. “Terapia Gestalt, Excitación y crecimiento de la personalidad humana”, Gestalt Journal Press, Inc. 1951.

 

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