Corte de pelo a la fuerza, caso real en Viña del Mar

Estaba sentado esperando turno en una peluquería del centro de Viña del Mar, tranquilo con mis dos hijos, cuando de pronto me percaté de que dos hombres se acercaron a la silla de la peluquera.

Uno de ellos parecía tener cierto grado de autoridad sobre el otro, porque lo tomaba de un brazo y lo obligaba a sentarse en la silla, a pesar de la insistencia de éste último en repetir que no quería cortarse el pelo. (quien tenía la autoridad era además, notablemente mas grande y fuerte que quien era obligado)

La situación era realmente incomoda, yo no entendía como una persona podía obligar tan insistentemente a otra a hacer algo que no quería. Pude darme cuenta también, que una mujer ayudaba obligando al mismo hombre a hacer lo que evidentemente no deseaba.

Ante esta situación, la encargada del local se acercó. Por fin (pensé) ella seguramente hará algo en favor del hombre más débil…quizás llamen a carabineros.

Pero para mi sorpresa, la encargada también afirmó al hombre más débil y entre los tres lo sentaron en la silla y lo amarraron con un cinturón; el pobre gritaba, pero era afirmado por quienes lo obligaban.

Para asegurarlo, el hombre más fuerte lo afirmó  del cuello y le gritó: “deja de gritar”. “No quiero cortarme el pelo”– respondió quien era forzado. “Nadie te está preguntando si quieres o no”-replicó quien obligaba.

La peluquera comenzó a cortar el pelo entre gritos y amenazas…¡nadie en la peluquería hacia nada! mis dos hijos jugaban con unos autitos que traían, mirando solo de reojo la situación que les relato, como desarrollando una conducta de supervivencia aprendida en algún momento… parecían tratar de pasar inadvertidos ante lo que para mi era un acto de violencia y de total vulneración de las libertades individuales ¡básicas!

El hombre que era obligado no resistió más y se puso a llorar. Pero quien lo obligaba le dio dos cachetadas gritándole “¿puedes dejar de llorar?!!”, el otro hombre movió su cabeza diciendo “no”; “cállate”-insistió el primero, para luego con expresión de ira, acercarse al oído del hombre que lloraba y decirle algo que me pareció algún tipo de amenaza, apuntándolo con su dedo índice.

Yo miraba al agresor, tratando de comprender lo que sucedía e intentando con mi rostro hacer un llamado a la “piedad”. No sabía de que se trataba todo esto, pero me parecía que, de verdad, el hombre obligado estaba aterrorizado, afirmado del cuello para que le cortaran el pelo.

Finalmente todo terminó, la peluquera hizo su trabajo. El hombre y la mujer soltaron a quien obligaban y lo bajaron de la silla, para luego acercarse a la caja a pagar.

Mientras tanto, el pobre hombre obligado, ya libre de su tortura, miraba a su alrededor como buscando contención a su sufrimiento, sin que nadie le diera algun tipo de apoyo…Hasta aquí…¿qué te parece lo sucedido?

¿te parece que se debería obligar a alguien a cortarse el pelo en contra de su voluntad?

¿crees que al menos deberían haber preguntado a la víctima de esta situación cuáles eran las razones para negarse…o de su miedo?

¿crees que habría existido otra forma de que, en caso de que hubiera sido necesario, lograran convencerlo de cortarse el pelo?

¿crees que después de cortarle el pelo, pudieron al menos contener su miedo-tristeza?

¿crees que situaciones como esta se deberían denunciar?

El hombre agresor pasó por mi lado, aparentemente  consciente de mis miradas de tristeza, ya que me dijo: “no te preocupes, lo que sucede es que a mi hijo le gusta hacer show, ya tiene 5 y aun no le gusta cortarse el pelo”

Mi respuesta fue muy contenida, miré al pequeño que ya no necesitaba ver ni oír más agresiones y le dije a ese papá,  (que como muchos debe pensar “a mi me trataban peor y no tengo ningún trauma”):

“tu hijo tenía miedo, lo único que hiciste fue aterrorizarlo más…parece necesitas saber que hacer con el miedo”.

Ahora que sabes que se trataba de un niño:

¿cómo te responderías las preguntas anteriores?

En lo que ví hoy…parece que pocos reconocemos (en profundidad) a los niños como un sujeto de derechos. En la peluquería, en el mismo momento habían por lo menos 5 llantos de niños posiblemente aterrorizados y obligados.

Si esta historia se hubiera tratado de un adulto, las redes sociales habían “ardido”, y la justicia perseguiría a los responsables, pero era sólo un niño…(no es noticia…es “normal”…asi “debe ser”…”no es para tanto”)

Así parece ser la vida de nuestros más pequeños compañeros, y así es como les enseñamos humanidad.

Estoy seguro de que podemos hacerlo diferente.

 

 

 

 

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Orientación Gestáltica
Enfoque Holístico de Salud y Enfermedad (EHSE)
Viña del Mar
+56964185626

 

Showing 14 comments
  • Macarena
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    Antes de saber que era un niño como.después de saberlo, me pregunté lo mismo…. ¿Por qué no le.dijiste nada a ese hombre?

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Si dije…pero fijate que en el momento y lugar…el hecho era de lo mas normal y habitual…simplemente niños llorando porque les cortan el pelo.

      La comprensión y apoyo en esos casos parece estar mas de lado de los padres. A menos que alguien lo traduzca a lo que en realidad es…como en este relato.

      Si de trata de un niño…en general la acritud es “es un niño…tiene que hacer caso a sus padres”.

      Por eso lo escribí asi…porque cuando se trata de un adulto. Nos parece algo imposible de aceptar.

      Esperemos lograr un cambio de actitud…y que mas adultos estmos dispuestos a hacer algo en esos casos.

      Un abrazo!

    • Belén Vargas
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      Muchas veces la gente termina siendo espectadora de los actos de violencia, en esta situación no importa si es un niño o un adulto ES UN ACTO DE VIOLENCIA IGUAL ósea amarraron a una persona y estuvo bajo amenazas, eso claramente no está bien, no es sano para nadie, es un acto de violencia, corrompe el alma?
      Eso aplica a todas las personas, ahora hablando del caso específico de que es un niño con su padre, pareciera ser que es normal obligar a los hijos a hacer lo que a uno le parece dejando por supuesto que nosotros como padres y con el CRITERIO DE UN ADULTO tenemos que decidir que es mejor por ejemplo vacunas aunque tengan miedo, remedios aunque sean malos, comida sana o chatarra, etc.
      Pero el tema es “el como” a mi hija de cinco años siempre le a temido a las inyecciones pero a los tres años ya entendió que es para protegerla y que si tiene miedo yo estaré ahí.
      Además sigamos con un ejemplo súper básico y común “los aritos” ¿porque a las niñas les ponen aros cuando nacen? La escusa es por que después les duele más cuando son más grandes o para que no la confundan con un niño.
      ¿y eso está bien? ¿por ser una niña tenemos derecho sobre su cuerpo? y si nosotros ya adultos nos durmieramos por la noche y despertaramos con un tatuaje en la cara ¿que pensariamos? ¿estaría igual de bien? ¿o nos sentiriamos vulnerados?

      • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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        Gracias Belén!! Estoy seguro que tu reflexión y tu historia sumarán en nuestra cruzada por un cambio de actitud en favor de los niños…que si bien pueden necesitar límites de seguridad … también necesitan ser guiados, acompañados y validados.

        Un abrazo

  • Paz
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    Ese tipo de violencia suele ser cotidiana. Lo triste es que existe aún , a pesar de el conocimiento que hay del daño que estas acciones causan en los menores. Sin ir más lejos, mi hija menor siempre usó el pelo muy largo, ya en ĺa víspera de la cena de gala por su graduación de octavo básico, contando con 13 años, quiso acompañarme a la peluquería, quería un cambio y escogió una melena muy moderna, quedó realmente hermosa. Cuando llegamos a la casa, mi esposo ya nos esperaba. Jamás olvidaré su rostro con esa expresión de decepción e ira contenida. Fue la peor noche de mi vida. Todo el mundo notó su enfado. Disimulé para no arruinar la celebración de mi hija. No nos habló en una semana. Desde allí su actitud hacia nuestra hija es de constante reprobación y cuestionamiento. Por todo! Lo que provocó en mi hija un distanciamiento de su padre, ya no le comparte sus pensamientos y vivencias diarias. Selecciona la información que le entrega. Es una pena! Por mi parte, este comportamiento causó una fractura en nuestra relación. Creo que irreparable.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Paz!!! Gracias por esta historia tan conmovedora.

      Así avanzamos hacia un cambio de mirada hacia nuestra relación con niños y niñas.

      Lo que si yo creo es que el ser humano tiene una inconmensurable capacidad de comprensión y perdón.

      Abrazo!

  • Bernardita
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    Soy peluquera y la idea seria que ningun niño fuera llevado a la fuerza …pero hay ocaciones en que esto pasa…y creame que no es agradable para mi…en mi caso pido la contencion de la madre o del padre…generalmente llegamos a buen termino…en pocos casos no e logrado calmar a quien es mi cliente…y le pido a la mamá o padre del niño…que no es buena idea seguir…generalmente a los 3 o 4 años ya los niños se sientan solos y no lloran..si son pequeños van sentados en la piernas de sus padres…

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Hola Bernardita!!! Muchisimas gracias por darte el tiempo de contarnos la maravillosa forma en que contribuyes a una mejor experiencia en los niños que cuando se asustan, sin duda necesitan de personas como tú.

      Abrazo!

  • Karen
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    Cuando era pequeña me obligaban a comer, me tenían horas sentada en la mesa mirando la comida ya helada, me amenazaban que me meterían la comida con una pera (un artículo para hacer lavados intestinales) me apretaba la nariz para abrir la boca, mi mamá no podía hacer nada porque era mi abuela quien me cuidaba, cuando estaba mi abuelo el me ayudaba y se comía la comida por mi, siempre he tenido problemas con la comida y mi peso. Hoy yo no obligó a mis hijos a comer, pero si les enseñó el valor nutricional de los alimentos para que ellos sepan y le trato de hacer comidas saludables pero que sean agradables para ellos.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Gracias Karen por visitar mi página, leer el blog y comentar.

      Que bueno que haya esperanzas de lograr un “darse cuenta” de como nos relacionamos con nuestros niños y niñas…y quizas así …como tú…lograr un cambio de actitud.

      Abrazo

  • María
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    Me paso lo mismo, casi copiado cuando ere adolescente, mi mamá se imponía sobre mis pensamientos y mi cuerpo de una manera amenazadora para todo, hoy intentó darles a mis hijos derecho a expresión y desicion sobre sus cuerpos, no me gusta obligarlos a nada…..Y si es terrible que uno de tus padres se crea dueño de ti y tu destino, uno como niño no sabe que no es así y no entiende por que debe soportar y aceptar….. es una pena.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Hola María!!

      Gracias por visitar mi página y comentar.
      Que maravilla que desde tu experiencia brindes una oportunidad mejor a tus hijos y tambien una guía que seguro necesitarán en el futuro.

      Un abrazo!!

  • Marcela l.
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    Y que hiciste tú para ayudarlo? Con dar a conocer lo sucedido no ayudaste en nada.

    • Psicólogo Hugo Huerta Fernández
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      Marcela!! Gracias por visitar mi página y por expresar tu opinión, la que sirvió para incluir algo más de información en el relato.

      Y bueno… la verdad si hice, hablé con ese papá brevemente, aun cuando se que, en una sociedad donde está naturalizada la violencia contra los niños, es poco lo que se puede hacer de manera efectiva.
      Sin embargo, mi objeto no es dar protagonismo a aquello que yo hice o no hice, sino contribuir a un cambio de actitud en los adultos.

      En ese sentido tengo la esperanza de que entre los mas de 1.000 lectores que visitaron mi página hoy … alguno haya reflexionado de como poder hacer las cosas de forma menos terrible.

      De verdad en la peluquería a nadie le importaba lo que sucedia excepto a mi…porque solo eran niños.

      Gracias de nuevo por establecer un diálogo…que para eso es el blog y has sido la única entre mas de mil.

      Un abrazo!!!

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