Amar sin límites, pololear con límites

“Tocó el timbre a las 3 am gritando que me amaba…”
“Dice que si lo amo debo dejar que revise mis cosas….”
“Me dijo que si yo lo amaba entonces yo no necesitaba salir con otras personas”
“Me tomó del brazo para impedir que me fuera de su lado”

Así, durante el desarrollo de las sesiones de psicoterapia que desarrollo en Cerro Alegre, Valparaíso, soy testigo de como muchas personas relatan momentos de sus vidas en que sus parejas hacen y dicen cosas que dan cuenta que  la relación de pareja se ha ido configurando “sin límites”.

Esta palabra (“límite”) aparece a veces como rechazada por algunas personas, a propósito de lo que significa “amar” (para ellas). Y claro, poner límites al “amor”, este sentimiento tan idealizado, que transita entre lo divino, lo terrenal, lo sexual, lo fraterno, entre otros “territorios”, y que finalmente  ubicamos en un pedestal de santificación y de profunda devoción, sería casi un “pecado mortal”.

Entonces, vamos a hacer la primera aclaración importante para no ser acusado de hereje ni sacrílego ante esta tan importante “Deidad” (el amor): Yo no les voy a hablar de poner límites al amor, ya que la medida y extensión de este sentimiento está dentro de cada persona, es decir tú puedes amar cuanto quieras y a quien, o a lo que quieras, ya que esto es “sentir” y ocurre dentro de ti….nadie podría pensar en limitarlo, excepto tú.

De lo que yo les hablaré ahora es de otra cosa, relacionada y diferente al amor, yo les voy a hablar de los límites en una relación donde dos personas han encontrado a un otro con quien satisfacer su necesidad de amar y de ser amado románticamente: los límites en la relación de pareja.

Especificando un poco vamos a hablar de los pololos/as,  quienes comienzan con una relación o están iniciando su aprendizaje en éstos ámbitos, aun cuando seguramente todas las personas que estén en algún tipo de relación de pareja encontrarán en este posteo algo que les será de utilidad, a los más y a los menos expertos.

Especificando más, vamos a abordar el caso en que estás siendo “víctima” de una pareja que no reconoce estos límites y que confunde establecerlos con “limitar el amor”:

“si me amaras de verdad me permitirías revisar tu celular y querrías estar siempre solo conmigo”

¿Cómo llega a suceder esto?…hagamos un poco de “historia”

La parentalidad sana implica que los padres establecen límites adecuados a la edad de sus hijos, así ellos pueden comenzar oportunamente a reconocer las fronteras, encontrando la oportunidad de experimentarlas y ponerlas a prueba. “Cuando los límites no están oportunamente establecidos y no son, por tanto, visibles para los niños, ellos tienden a sentirse ansiosos y su sentido de “si mismos” no desarrolla estructura”(Blom, 2006). Así, los padres necesitan saber “cuando” es apropiado marcar los límites en relación a cada etapa del desarrollo de sus hijos, de manera que ellos sean competentes para explotar esa oportunidad de encontrar nuevas áreas de exploración, dentro de los límites establecidos. “Los límites son necesarios en las relaciones padres/hijos ya que brindan la estructura para el desarrollo de dicha relación, considerando que el desarrollo de los niños (especialmente emocional) no puede darse dentro de una relación caótica”. (Landerth, 1991).

Si estás en una relación de pareja con un hombre o mujer cuyo desarrollo se fue dando en una familia o en una relación con padres que, por diversas razones no acompañaron a sus hijos de manera de proveerle límites relacionase adecuados …quiere decir que su desarrollo ha sido en relaciones sin estructura bien definida, que percibió esas relaciones como caóticas y que  se sintió ansioso o ansiosa…y adivina: seguramente replicará este modelo en la relación de pareja que tiene contigo.

Ahora bien, obviamente no todo es tan determinado por el tipo de relación que una persona haya tenido en su infancia con las figuras significativas que son sus padres o cuidadores, es posible que en el camino haya podido desarrollar nuevas formas de relación a partir de nuevos aprendizajes, sin embargo la “caja de herramientas” con que vamos por la vida es a la que echamos mano al momento de afrontar una relación y esta “caja” pudiera o no, tener en su interior los “límites”.

Pudiera ser también, que seas tu misma (o) quien confunda lo inconmensurable del amor que sientes, con los límites necesarios para una relación sana, y que creas que, por el tan solo hecho de amar, la relación debe darse a tu antojo en todo momento y en todo lugar, sin intimidad individual, sin espacios, sin reglas de convivencia, y entonces sufras…y hagas sufrir.

Vamos a revisar entonces algunos límites que son aplicables para niños, (ya que quizás fue en esa etapa donde quedó un vacío en tu aprendizaje o el de tu pareja) de tal forma que los puedas revisar en tu relación, incorporándolos si es que no lo están y si es que quieres, de manera que el amor que sientes crezca en una relación sana, dentro de una estructura que brinde seguridad, nunca es tarde para aprender.

Entre los beneficios que te puede proveer el establecimiento de límites podemos mencionar:

  • Permiten vivenciar la relación como un aspecto más de la vida, entre otros.
  • Dan una estructura de seguridad a la relación y a las personas en ella.
  • Favorecen el desarrollo de auto-control, y el sentido de responsabilidad hacia si mismos y hacia otros.
  • Favorecen la exploración de opciones y de como se siente elegir.
  • Permiten cierto grado de seguridad y predictibilidad en el contexto de la relación.
  • Ayudan a la mutua aceptación y tolerancia.

Tipos de límites:

Límites de tiempo: Es bueno dejar claro que no todo el tiempo está disponible para el desarrollo de la relación, en ciertos momentos estamos juntos y en ciertos momentos estamos separados, los encuentros tienen un comienzo y un final. Algunos pololos/pololas ignoran este límite aún cuando esté establecido, especialmente cuando va aumentando el grado de confianza dentro de la relación, pidiendo más tiempo mediante manipulaciones de diverso orden, o interrumpiendo a sus parejas cuando ella o él está dedicada a otras actividades o relaciones.

Límites respecto de lo material: Todos tenemos algunas “cosas” que son valiosas para nosotros, y aun cuando no lo sean tanto, es bueno recordar que “lo mío es mío y no es tuyo…porque tu eres tú y yo soy yo”, y que por tanto es necesario pedirlo antes de usarlo; dañar mis pertenencias está prohibido, no se pueden “tomar prestados” recuerdos sin mi consentimiento.

Límites respecto de conductas agresivas: Ninguna conducta agresiva debiera estar permitida en el contexto de una relación de parejas, cualquier ataque en tu contra debe ser detenido de inmediato y también cualquier conducta con la que pretendan forzarte a hacer algo que no quieres hacer (aunque se trate de tomarte del brazo para forzar que lo acompañes y aunque se trate de la actividad grupal de moda). La relación de pareja sana se construye en mutuo respeto y necesitamos prevenir cualquier lesión y daño físico y psicológico. A veces es necesario permitir el desahogo de la ira si una situación presenta una dificultad, sin embargo esto no puede terminar en una agresión en mi contra de ninguna manera y menos “por amor”.

Límites respecto de los movimientos: No está permitido que tu pareja “entre y salga de tu hogar o lugar cuando quiera”, los horarios y lugares de encuentro son una buena guía, con comienzo y con fin…así como el área de tu hogar o del mundo dedicada al pololeo, tu contraparte quizás necesite aprender que no puede llegar a las 3 am a tu casa tocando el timbre y llamando por teléfono para ser recibido, y que si tu quieres estar en un lugar donde el no está invitado, el no puede invadir ese espacio, y menos “por amor”.

Límites en cuanto a otras personas presentes: En algunas ocasiones te encontrarás con tus padres o amigos que conforman tu grupo social, ellos también merecen respeto en forma personal y en cuanto a los límites mencionados anteriormente respecto de lo material, los movimientos, etc. Tus amistades no deberían recibir malos tratos ni sus pertenencias ser destrozadas tan solo porque tu pareja “te ama”. Por otro lado si tu eliges estar con otras personas y no con tu pareja en ciertos momentos y lugares, esta elección no es parte de lo que está permitido para el o ella cuestionar, manipular o intervenir, esto terminaría aislándote de tu familia y amistades; toda relación sana tiene tiempos juntos y tiempos separados, así como encuentros y desencuentros; hacerse cargo de esta realidad permite madurar.

Límites morales: el bien y el mal podría ser ampliamente discutido…lo sé, sin embargo las conductas moralmente aceptables son casi siempre reconocidas al menos por el grupo social primario en el que te desenvuelves (tu familia) y puedes encontrar en tu propia conducta una buena guía de lo que está bien o mal hacer; besar a tus amigas o amigos en la boca pudiera ser una conducta moralmente aceptable para tu pareja y no para tí, entonces puedes, en pleno uso de tu propia dignidad, distinguir esto como un “no permitido” en el contexto de tu relación de pareja, o si es aceptable para tí pudiera ser tu pareja quien marque en este punto un límite…por ejemplo, y no estás obligada (o) a comportarte o a presenciar lo que no quieres “por amor”.

¿Cómo establecer estos límites?

Un listado de “permitidos” y “no permitidos” impuestos al inicio de la relación, lo que más probablemente causarán es que tu pareja y tu relación pierdan su espontaneidad, así que te daré algunas guías para que esto se fluya de manera más natural y así puedas también cuidar mejor tu relación.

Lo primero es mostrar “aceptación” por lo que el otro hace, necesita o siente y no rechazo, haciéndoselo ver cuando ocurre: “me doy cuenta que necesitas intrusear mis cosas para estar tranquilo(a)”

Luego señala el límite en el momento en que es necesario: “veo que estás intranquilo, pero no intrusees mis cosas”

Entrega opciones: “si quieres saber algo me puedes preguntar y si quieres ver algo me lo puedes pedir”

Haz que se de cuenta de lo que está eligiendo: “si eliges intrusear mis cosas estás eligiendo invadir mi espacio personal, y por lo tanto dañar nuestra relación”.

Cuando establecemos límites, un aspecto importante es mostrar a la otra persona que tiene opciones para elegir y que deberá hacerse cargo de las consecuencias de las elecciones que haga. Establecer límites de esta forma, contribuye a la madurez de esa persona ya que promueve que se haga cargo de si mismo, aceptando cada vez más responsabilidad sobre ellos y sus acciones.

Como ven, poner límites al pololeo no tiene nada que ver con poner límites al amor, ya que el amor es lo que cada uno de nosotros siente en su interior y el pololeo es la suma de interacciones y actividades que dos personas que se aman desarrollan juntas.

Visto así puede que te resulte mejor apoyar ese inconmensurable amor que sientes en una relación con límites adecuados cuya estructura lo haga más firme.

Así que no es necesario que pongas límites a tu amor…al pololeo: muy probablemente sí.

El establecimiento de límites en una relación de pareja puede requerir y se facilita con acompañamiento psicológico, si crees necesitarlo para tener una guía profesional, contáctame haciendo click AQUÍ y antes de 24 horas me comunicaré contigo.

Hugo Huerta Fernández
Psicólogo-Gestaltista
Acompañamiento psicológico
En consulta privada, Online,
domicilios y al aire libre.
Cerro Alegre, Valparaíso
+56 9 6418 5626

Sígueme en Instagram @psicologo_hugohuerta

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Referencias Bibliográficas:

Blom, R. (2006) The Handbook of Gestalt Play Therapy

Landerth, G.L. (1991) Play therapy: the art of relationship. Indiana:Accelerated development.

Showing 5 comments
  • Sol y fotos
    Responder

    Me pareció de mucha ayuda el texto, que interesante saber de dónde puede venir esto de no poner algúnos límites y la importancia que tiene el hacerlo, sin duda que estos simples aprendizajes pueden influir positivamente en una relación,gracias por compartir..

  • Polonia
    Responder

    En algun momento de mi relación los límites con otras personas eran bastante extraños, llegando incluso a la desconfianza, por mi parte. Sin embargo, me dí cuenta que todo eso era generado porque todo mi tiempo libre lo dedicaba a estar con mi pareja, no me juntaba con amigos ni amigas. Afortunadamente entendí la importancia de juntarse con los amigos y pasar un buen rato. El artículo me ayudó a entender de mejor manera algunos comportamientos pasados, y presentes; también al entenderlos, poder modificarlos.
    Gracias.

  • Pacito
    Responder

    Que buen texto,amor esterno a esta frase “ lo mío es mío y no es tuyo…porque tu eres tú y yo soy yo”

  • Morgana
    Responder

    Muy buen texto. Te felicito. Me has ayudado mucho Como siempre.

  • Marjorie
    Responder

    Me gusto el limite en cuanto a otras personas presentes… Como parejas, cada uno debe darse su espacio, para compartir con familia, amigos, compañeros de trabajo… tu pareja no debería limitar a ese tiempo social que es tan necesario en la vida…

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